sábado, 21 de julio de 2012



estoy buscando las razones,
aunque algunas veces no hay razon.
Yo por ti, tu por mi,
las cosas no nos fueron bien aun siendo asi
con los ojos me lo dices, no hables,
no vas a olvidarme.
Es difícil para mi intentar vivir y sonreír,
ya no es la hora de hablarlo ahora, o tal vez si
cada dia, cada vez, cada instante,
no vas a olvidarme, no voy a olvidarte.
cuanto sol te puede dar sin quemarte,
sin atravesarte.

Y una vida entera a mi no me vale,
no sabre olvidarme del mas simple detalle,
de tus ojos que me dicen, ya sabes,
que  jamas se viven dos historias iguales

Estaba el diablo mal parado  en la esquina de mi barrio  ahí donde dobla el viento y se cruzan los atajos,  al lado de él estaba la muerte con una botella en la mano;  me miraban de reojo y se reían por lo bajo  y yo que esperaba no sé a quién, al otro lado de la calle del otoño,  una noche de bufanda que me encontró desvelado  entre dientes oí a la muerte que decía así:  
-"cuántas veces se habrá escapado  como laucha por tirante,  y esta noche que no cuesta nada ni siquiera fatigarme  podemos llevarnos un cordero con sólo cruzar la calle".  yo me escondí tras la niebla y miré al infinito  a ver si llegaba ese que nunca iba a venir,  estaba el diablo mal parado  en la esquina de mi barrio  al lado de él estaba la muerte con una botella en la mano. 
Y temblando como una hoja  me crucé para encararlos y les dije  me parece que esta vez me dejaron bien plantado,  les pedí fuego y del bolsillo saqué una rama pá convidarlos  y bajo un árbol del otoño nos quedamos chamuyando,  me contaron de sus vidas  sus triunfos y sus fracasos, de que el mundo andaba loco y hasta el cielo fue comprado  y más miedo que ellos 2 me daba el propio ser humano  y quizás yo no esperaba a nadie y entre las risas del aquel el diablo y la muerte se me fueron amigando  ahí donde dobla y el viento y se cruzan los atajos,  ahí donde brinda la vida en la esquina de mi barrio.